Actualmente, y debido a múltiples factores tales como: Edad, uso de algunos medicamentos, disfunción de las glandulas de Meibomio de los párpados, enfermedades de tipo autoinmune , uso de la tecnología (tablets,ordenadores, móviles… ),efecto secundario de cirugía estética de párpados…etc, exísten gran cantidad de pacientes con Síndrome de Ojo Seco.
Esta patología, se caracteriza por tener una constante sensación de cuerpo extraño intraocular, irritación, enrojecimiento y en muchas ocasiones visión borrosa transitoria debido a la mala calidad de la película lagrimal.
En un artículo del “New England of Medicine”,se ha estudiado si es efectiva realmente la suplementación de nuestra dieta con ácidos Omega 3 respecto a no tomarlos, en pacientes con síndrome de ojo seco sintomático.
El uso de estos productos es una práctica habitual en oftalmología, por la creencia de la mejora de la película lagrimal, así como su efecto antiinflamatorio, ya que de todos es sabido que el ojo seco es de carácter crónico e inflamatorio.
Dividieron a los pacientes del estudio de forma aleatoria, y a algunos de ellos les hacían tomar DHA y EPA, ambos ácidos Omega tres cuyo origen está en el pescado, y a otros les hacían tomar el equivalente a una cucharadita diaria de aceite de oliva.
Al final,se llegó a la conclusión de que no había una diferencia significativa entre los dos grupos. Con lo cual, parece que no exíste mejoría ni objetiva ni subjetiva en los pacientes suplementados con Omega tres.
Hubo cierta controversia respecto al uso de aceite de oliva, porque algunos investigadores creyeron que podía tener un efecto beneficioso sobre la película lagrimal, aunque por la cantidad tomada al día, dicho efecto se desestimó (en nuestra dieta mediterranea el uso de este producto es superior al día a la cantidad tomada en el estudio).
Actualmente, usamos gran cantidad de productos para los pacientes con ojo seco,tales como lágrimas artificiales, colirios de suero autólogo, colirio de plasma enriquecido en plaquetas o factores de crecimiento,tapones que ocluyen los puntos lagrimales para favorecer la retención de lágrima en el ojo, colirios antiinflamatorios sin conservantes tipo corticoide y ciclosporina tópica,también con efecto antiinflamatorio.
Todo este arsenal terapetico hace entrever la envergadura de este problema para muchas personas,siendo necesaria la concienciación de los mismos para seguir un correcto tratamiento,que sin duda alguna mejorará el resultado y la calidad de vida de los mismos.